La Independencia judicial como elemento indispensable para la garantía de derechos
La independencia judicial constituye uno de los pilares estructurales de la democracia y el Estado constitucional de derechos y justicia. Sin jueces y juezas que puedan resolver controversias libres de presiones políticas, económicas o corporativas, el reconocimiento formal de los derechos fundamentales pierde eficacia práctica. La tutela judicial efectiva – consagrada en la Constitución ecuatoriana y en instrumentos internacionales como la Convención Americana sobre Derechos Humanos – exige que las decisiones jurisdiccionales se adopten con base en la Constitución y la ley, no en intereses coyunturales. Una justicia independiente es condición necesaria para que derechos como la libertad de expresión, la libertad de asociación, el debido proceso o el derecho a la participación política puedan ser garantizados frente a eventuales abusos del poder.